Lo explicó en diálogo con Radio Chubut la licenciada Paula Moriondo Danovaro, quien dirige el relevamiento científico que realiza el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero.
La experta sostuvo que el trabajo de campo consistió en capturar langostinos en un lance corto para mantenerlos vivos y colocarles precintos identificatorios.
El «marcado» se produjo a unos 150 km. o 60 millas de Península Valdés y el primer langostino marcado que se encontró fue hallado 50 millas al noreste del lugar donde se lo sembró.
Danovaro explicó que el trabajo tiene por objetivo saber el movimiento migratorio y cómo llega la especie a las costas de la provincia de Buenos Aires.
La tarea de investigación permitirá establecer el proceso migratorio y la evolución de los ejemplares a lo largo de ese proceso.
Para que la actividad se complete se le pide a la flota pesquera que todas las embarcaciones estén atentas a los langostinos precintados y que avisen, en caso de que sean capturados, sobre el lugar donde fueron encontrados y alguna imagen para acompañar la información.
Danovaro también explicó la relación entre el langostino y la población de merluza, que siempre están compartiendo el mismo espacio aunque no interactúan entre si, por lo que es frecuente que al pescar unos se capturen en simultáneo los otros.

