«Saltaron una cerca, subieron al techo, hicieron un boquete, bajaron por el baño donde no hay sensores de seguridad y luego reptaron al nivel de los zócalos del local de ventas para evitar los dispositivos electrónicos hasta llegar al taller de donde robaron dos Nissan Frontier cero kilómetro» describió el fiscal.
El robo se produjo el 9 de febrero y movilizó a la policía tanto de Chubut como de Río Negro a poco de advertir que los ladrones tomaron rumbo hacia el norte.
Williams esperaba para hoy informes de la policía de Río Negro vinculados con la participación de una banda de características semejantes que se desplazaba con vehículos de similar marca y color para robar joyerías y financieras.
Los delincuentes fueron atrapados en el valle medio de Río Negro, cuando una de las camionetas intentó evadir un control policial a la altura de la localidad de Pomona, 400 km. al noroeste de Puerto Madryn.
El conductor intentó escapar de la policía que lo persiguió por los caminos vecinales hasta abandonar la camioneta en una zona de chacras y darse a la fuga a pie.
La semana pasada se dio con los integrantes de la banda que transitaban en la otra camioneta robada, es decir el chofer de la primera que había logrado reagruparse con sus cómplices, más una mujer y un hombre que iban en la restante unidad robada.
Los detenidos fueron identificados como William Cardoso Nascimento (33), Pedro Varjao de Araujo (23) y Danielly Rebeca da Silva Novaes (23); todos de nacionalidad brasileña.
«Ya tenemos la identificación de un cuarto integrante que no daremos a conocer que es quien encabezó la caravana de la fuga con un auto de apoyo que iba adelante y que estimamos es el líder» explicó Williams.
Las camionetas cuestan en el mercado más de 100 millones de pesos.
Sin embargo el fiscal admitió que «no sabemos si las camionetas en sí eran el botín o la utilizaban para otros hechos como por ejemplo robos a joyerías y financieras como las que ocurrieron en la vecina provincia a la que se dirigían».
De lo que también están seguros los investigadores es que contaron con apoyo interno de la concesionaria Surisan, porque de otra manera no podrían haber tenido tanta precisión para ingresar y salir evitando los sensores electrónicos de seguridad.



