El funcionario municipal, en diálogo con Radio Chubut, explicó que los problemas puntuales se registraron en determinadas calles por una lluvia que no fue prolongada pero si copiosa durante poco tiempo y que ya se está recuperando la normalidad.
Según describió Hudson, el golpe de agua fue de 32 milímetros y eso dificultó el trabajo de desagüe, sobre todo por la salida de servicio de las bombas impulsoras que dejaron de operar por un corte de energía.
El secretario municipal advirtió sobre los inconvenientes que tienen en los cuencos que reciben el agua de las colectoras pluviales, porque las bombas de impulsión están en algunos casos rotas, en otras no funcionan porque se robaron los cables y algunas no andan porque no cuentan con el equipo de generación.
Frente a las graves irregularidades que se heredaron de la gestión anterior, Hudson adelantó que se está elaborando un informe de situación que será hecho público en breve por el intendente Gerardo Merino.

