El golpe de agua provocó inundaciones en algunos comercios y viviendas aunque no se produjeron evacuados.
Ongarato aseguró que se vieron obligados a declarar la emergencia educativa para que las escuelas no tengan clases, pues de otra manera se estaba analizando cada caso y eso hacía tortuosa la situación que no podía ser normal ya que por más que el edificio escolar soporte las condiciones, los únicos que podían llegar eran las familias con vehículo propio que podía subir a la vereda para dejar a los estudiantes.
Ongarato dialogó hoy con Radio Chubut en momentos que recorría el curso del arroyo Esquel, que estuvo a punto de desbordar.
Sostuvo que el problema principal se produjo porque el golpe de agua provocó el movimiento de basura y desperdicios que terminaron obturando las rejas de los desagües.
De paso cuestionó a los concejales que dijeron que «esto se veía venir», como si fueran meteorólogos, en una actitud de demagogia clásica.

