La industria metalúrgica atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Según advirtió el presidente de Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), Elio Del Re, el sector trabaja con apenas un 40% de capacidad instalada, un nivel comparable al registrado durante la pandemia. «De cada diez máquinas, seis están paradas», resumió el dirigente.
Del Re explicó que la situación responde a una combinación de factores, entre ellos la caída de la demanda, la paralización de la obra pública y el aumento de las importaciones, especialmente durante gran parte de 2025. Si bien el ingreso de productos del exterior se moderó en los últimos meses, aseguró que el problema central es que «no se venden ni productos nacionales ni importados».
El impacto también se refleja en el empleo. De acuerdo con los datos del sector, en los últimos 20 meses se perdieron 23.000 puestos de trabajo en la industria metalúrgica. Frente a este escenario, muchas empresas buscan sostener su actividad con reformas internas y medidas para evitar una mayor pérdida de puestos laborales.
El dirigente también cuestionó los resultados del RIGI en materia de desarrollo industrial. Sostuvo que los grandes proyectos de inversión no están generando el nivel de demanda esperado para los proveedores nacionales y reclamó políticas que permitan integrar a la industria local en las cadenas de valor vinculadas al petróleo, el gas y la minería.

