Delgado Sempé cuestionó que la empresa haya reducido la atención presencial y derivado gran parte de las gestiones a canales digitales.
Según sostuvo, esta modalidad deja afuera a una parte importante de la población que no tiene acceso, conocimientos o posibilidades para resolver trámites de manera virtual, especialmente adultos mayores y personas con discapacidad.
Señaló que, al tratarse de un servicio esencial y de una concesión única, los usuarios no tienen la posibilidad de recurrir a otra empresa y necesitan que el ENARGAS controle el cumplimiento de las obligaciones de la prestadora.

