En diálogo con Radio Chubut, Julio Cittadini declaró que el proyecto nació con fines productivos y como una alternativa para repoblar campos abandonados en la provincia.
“El trámite para habilitar la faena se inició hace casi un año ante el Ministerio de Producción de Chubut y se cumplió con todo el protocolo que pidió Provincia”, sostuvo.
Según detalló, la prueba piloto se realizó en el matadero municipal de 28 de Julio con supervisión de autoridades provinciales, veterinarios y controles bromatológicos. Allí se faenaron cuatro animales y posteriormente la carne fue comercializada y utilizada en una degustación pública que, según indicó, reunió a más de 150 personas.
Uno de los puntos centrales de la controversia gira en torno a la participación del Senasa. Cittadini remarcó que, al tratarse de una habilitación provincial para consumo y comercialización local, “Senasa no tiene competencia”.
“Lo que se está mezclando es el tránsito federal con una autorización provincial. Son cosas distintas”, afirmó.
El productor comparó el caso con habilitaciones provinciales existentes para consumo de búfalo, llama y guanaco en otras provincias argentinas.
Además, indicó que la carne de burro “no está prohibida” por el Código Alimentario Argentino y cuestionó declaraciones públicas de la fiscal ambiental.
Cittadini aseguró que la investigación judicial paralizó completamente el avance del emprendimiento, que actualmente cuenta con unos 160 animales y buscaba ampliar su producción. “Esto iba a generar trabajo y servir para recuperar más de 500 mil hectáreas abandonadas en Chubut”, señaló.
También afirmó haber recusado a la fiscal Florencia Gómez por considerar que existe un conflicto previo vinculado a denuncias ambientales realizadas por él en el caso Punta Tombo. “Estoy convencido de que hay una represalia”, expresó.
Mientras tanto, el expediente continúa abierto y la situación del proyecto permanece sin definiciones oficiales.

