
“Es gravísimo”, afirmó, explicando que las farmacias deben cancelar sus compras a las droguerías en plazos de entre 15 y 20 días, por lo que la demora vuelve insostenible la operatoria diaria. Según detalló, recién están terminando de cobrar agosto, pese a que SEROS había prometido hacerlo el fin de semana, y ya se acumula a partir de este lunes, también el mes de septiembre.
Molina señaló que el contrato vigente con la obra social quedó “obsoleto”, ya que establece pagos al mes de la entrega más 60 días adicionales, lo que implica que las farmacias financian unos 75 días de servicio. Con los atrasos actuales, ese plazo real se estira aún más: “Es imposible de sostener, sobre todo para las farmacias que no tienen capital”, afirmó. Por eso reclaman que se salde de inmediato el 70% remanente de agosto y solicitaron una reunión urgente con autoridades de SEROS para que se cumpla, al menos, con los plazos originalmente pactados.
El dirigente agregó que la situación se agrava porque también hay retrasos en los pagos de PAMI, lo que pone a muchas farmacias de la provincia en estado crítico. Varias ya sufrieron cortes de cuenta por parte de droguerías, con el consiguiente impacto económico. “Esto es general y abarcativo a todas”, advirtió Molina, quien remarcó que el conflicto requiere una solución inmediata: “Hace diez días nos prometieron el pago y no cumplieron. Hoy tienen que decidir qué van a hacer”.

