
En diálogo con Radio Chubut, la coordinadora y vocera del COEM, Laura Mirantes, explicó que las condiciones meteorológicas adversas, con ráfagas que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora, provocan reactivaciones permanentes del fuego y obligan a modificar diariamente la estrategia operativa.
“Es un minuto a minuto. El viento define hacia dónde tenemos que trabajar y no es algo que se pueda prever con anticipación”, señaló Mirantes, al detallar que actualmente hay más de 260 brigadistas, bomberos y personal de manejo del fuego desplegados en distintos sectores.
Las tareas se concentran principalmente en zonas como El Retamal, Villa Lago Rivadavia, Simón Marchand, El Morro, Pinar de Jerez, Laguna Villarino y Cerro Negro, con apoyo de maquinaria pesada, autobombas y medios aéreos, que operan únicamente cuando la visibilidad y el viento lo permiten.
Pese a la magnitud del incendio y la preocupación de los pobladores, la funcionaria confirmó que no hubo evacuaciones ni pérdidas de viviendas, y que las rutas nacionales 40 y 71 permanecen habilitadas, aunque se solicita circular con extrema precaución.
Mirantes explicó además las distintas etapas de un incendio forestal y aclaró que actualmente el fuego se encuentra en fase activa, lo que implica que aún existe alto riesgo de propagación. En este sentido, indicó que recién en las próximas semanas, y con un cambio sostenido de las condiciones climáticas, podría pensarse en avanzar hacia etapas de mayor control.
Finalmente, adelantó que el pronóstico prevé descenso de temperaturas y posibles precipitaciones hacia mitad de semana, lo que podría colaborar con las tareas de enfriamiento, aunque advirtió que la extinción total del incendio podría demorar varios meses.

