Describió que para ingresar a la oficina de atención al público, los manifestantes aprovecharon que se abrió la puerta de acceso para que ingrese un camión y, tras la maniobra, irrumpieron subrepticiamente en las oficinas sembrando el terror entre los empleados de atención al público, en su mayoría mujeres.
«Pero esto recién empieza», dijo como síntesis el empresario, quien describió que la protesta volvió esta mañana frente a la planta, pero en la vía pública.
Álvarez Castellano señaló al secretario general del sindicato, Luis Núñez, como el autor de la maniobra, aunque sostuvo que nunca lo hace de frente ni poniendo la cara, sino a través de sus seguidores y aprovechándose de los propios empleados, a los que pone en riesgo de perder la fuente de trabajo.
El empresario cree que Núñez busca hacer lo mismo que con Alpesca, empresa que, según afirmó, «fundieron con altos índices de ausentismo», hasta que los inversores cesaron la actividad con la historia ya conocida.
«Pero a mí no me van a poner de rodillas», dijo Álvarez Castellano.
Radio Chubut también dialogó con el dirigente Luis Núñez, secretario del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, quien le quitó el tinte de violento a la manifestación y aseguró que no se trató de una ocupación sino de un reclamo legítimo porque debían incorporar a 85 trabajadores temporales, compromiso que, según sostuvo, el empresario español no cumplió porque «cree que puede hacer lo que quiere».
Recordó que ellos reclamaron simplemente lo que estaba establecido en los acuerdos y se lamentó por el mecanismo, que calificó como perverso, consistente en correr la fecha de ingreso cada vez que los trabajadores se presentaban a trabajar, con explicaciones que consideró insuficientes.
Relativizó la amenaza que hizo el empresario de llevar la actividad al puerto de Caleta Olivia, en Santa Cruz, por las apretadas sindicales, porque, según indicó, la empresa ya está operando allí, aprovechando que en la provincia vecina se permite la contratación mediante cooperativas de trabajo, las que calificó como sinónimo de precarización laboral.

