La iniciativa surgió a partir de las dificultades que atraviesa la obra social de los jubilados en distintos puntos de la provincia y será uno de los temas que se discutirá en una reunión técnica prevista para el 15 de julio en Buenos Aires.
El secretario de Salud, Sergio Wisky, explicó que la provincia ya comenzó a intervenir para resolver situaciones puntuales, como la ocurrida en Puerto Madryn, donde se analiza financiar con recursos provinciales el regreso de médicos que dejaron de atender afiliados del PAMI tras cambios en el esquema de pagos. Sin embargo, aclaró que la intención es avanzar hacia un sistema formal de financiamiento por parte de Nación y no seguir absorbiendo prestaciones sin respaldo económico.
El funcionario remarcó que la Provincia no está en condiciones de hacerse cargo de una obra social nacional con recursos propios. «No queremos que vuelva a pasar lo de siempre, que Nación se retire de un servicio y el costo quede para las provincias», afirmó. Por eso, la propuesta apunta a que Chubut pueda gestionar prestaciones para los casi 70.000 afiliados al PAMI en la provincia, pero recibiendo las partidas presupuestarias correspondientes.
Wisky indicó que el Ministerio de Salud trabaja en un plan para hacer más eficiente el gasto sanitario mediante un nuevo sistema de compra centralizada de medicamentos, que permitirá reducir costos y liberar recursos para atender otras necesidades. No obstante, insistió en que esa reorganización no alcanza para absorber todas las obligaciones que hoy corresponden al PAMI, por lo que el financiamiento nacional resulta indispensable para garantizar la continuidad de la atención. Finalmente, el secretario de Salud señaló que las negociaciones con el PAMI ingresarán ahora en una etapa técnica para definir de qué manera podrían transferirse los recursos, ya sea mediante un sistema por cápita o por prestaciones.

