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Con una impresora 3D fabricó una silla ortopédica para una niña de Puerto Madryn y busca que más familias accedan al proyecto

El vecino de Madryn Richard Haller, quien desde hace varios años trabaja con impresión 3D, decidió sumarse como voluntario a una ONG que impulsa este tipo de iniciativas solidarias en distintos países.

Tema: Portada, Sociedad - Fecha de Publicación:

Con una impresora 3D fabricó una silla ortopédica para una niña de Puerto Madryn y busca que más familias accedan al proyecto

En diálogo con Radio Chubut, explicó que la familia de la pequeña ya se encontraba inscripta en el programa y que, al registrarse como «maker», pudo aceptar el pedido correspondiente a Puerto Madryn. La organización le proporcionó los planos y archivos necesarios para fabricar la silla, un diseño que ya fue probado y optimizado para este tipo de dispositivos. La impresión demandó diez días de trabajo ininterrumpido utilizando tres impresoras 3D y posteriormente fue necesario ensamblar todas las piezas.

El proyecto fue posible gracias al trabajo conjunto entre el emprendedor junto a su empresa Plus 3D y la familia de la niña. Mientras los padres aportaron el material de impresión, Richard realizó todo el proceso de fabricación de manera voluntaria y además consiguió los rodamientos, bulones y otros componentes necesarios para completar la silla. El dispositivo está elaborado con plástico PETG, un material de alta resistencia, y piezas flexibles que aportan mayor comodidad y estabilidad.

El emprendedor destacó que el costo de fabricar una silla mediante impresión 3D es considerablemente menor al de una silla ortopédica convencional, lo que abre una alternativa para muchas familias que no pueden acceder a estos dispositivos. Además, remarcó que en Argentina existen numerosos pedidos pendientes de niños que esperan recibir una silla similar, aunque todavía faltan voluntarios que puedan fabricarlas.

Finalmente, Richard aseguró que su principal objetivo ahora es difundir el programa para que más personas con impresoras 3D se sumen a la iniciativa. Consideró que la tecnología puede convertirse en una herramienta concreta para mejorar la calidad de vida de muchos niños y sostuvo que la experiencia de entregar la silla a la pequeña Clarita fue una de las más gratificantes desde que comenzó a trabajar con impresión 3D.

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