Oliva indicó que se detectó un remanente superior a los 43 mil millones de pesos que debía destinarse a los bomberos voluntarios y que, hasta el momento, no llegó a las instituciones. En el caso de Chubut, estimó que cada cuartel podría recibir alrededor de 40 millones de pesos si esos fondos fueran distribuidos conforme a lo establecido por la ley nacional.
El dirigente explicó que la situación afecta especialmente a las tareas de capacitación. La Federación provincial aún no recibió más de 150 millones de pesos que estaban destinados a financiar cursos y entrenamientos para los bomberos.
Como consecuencia, varias actividades formativas se encuentran paralizadas, pese a la necesidad de actualizar permanentemente conocimientos para intervenciones en incendios, rescates vehiculares y nuevas tecnologías, como los vehículos eléctricos.
En paralelo, el dirigente bomberil destacó que la situación vinculada a la tasa de bomberos en Chubut logró estabilizarse tras los acuerdos alcanzados con la Provincia, municipios y cooperativas de servicios. Señaló que el aporte continúa siendo voluntario y que la mayoría de los vecinos decidió mantener su colaboración, lo que permite sostener parte del funcionamiento cotidiano de los cuarteles.

