Según detalló, todo comenzó cuando una mujer tomó un taxi en el barrio Solanas y pidió ser trasladada hasta una vivienda ubicada en calle Piedra Buena al 900 aproximadamente. Al llegar al lugar, la pasajera no abonó el viaje y además amenazó con un arma de fuego a la conductora del taxi.
La taxista logró alertar al Centro de Monitoreo y rápidamente intervino personal policial, que procedió a la aprehensión de la mujer y posteriormente recepcionó la denuncia penal de la víctima. La detenida quedó imputada por el delito de amenazas con arma de fuego, mientras se aguardaba una orden de allanamiento sobre el domicilio.
Horas después, en medio de la consigna policial montada en el exterior de la vivienda, la pareja de la mujer detenida, un hombre de 38 años, prendió fuego el inmueble. En ese contexto también se produjo una pelea entre el sujeto y su hermano, situación que obligó nuevamente a intervenir al personal policial y concretar la detención.
Williams aclaró que el hombre incendió su propia vivienda y que el hecho ocurrió mientras efectivos policiales realizaban tareas de custodia en el lugar.
Como consecuencia del incendio, dos empleados policiales resultaron heridos: una mujer sufrió inhalación de monóxido de carbono y un efectivo masculino presentó lesiones en uno de sus hombros.
Williams indicó que la vivienda, de características precarias y de pequeñas dimensiones, sufrió daños totales a raíz del incendio. Bomberos intervino en el lugar para sofocar las llamas.
En relación al arma de fuego utilizada en la amenaza a la taxista, el comisario explicó que no pudo ser hallada y que se desconoce si se quemó durante el incendio o si en realidad se trataba de una réplica que terminó destruida por el fuego.

