La funcionaria fue enfática al delimitar las funciones de su área frente a urgencias sanitarias. «Zoonosis no es un hospital público. Zoonosis no sale a atender los perros atropellados, los perros envenenados. Esa no es nuestra función,» declaró Dietz.
La prioridad inmediata, según la Dra. Dietz, recae en la responsabilidad del tutor del animal.
Ante una situación de emergencia como un envenenamiento o atropello, la acción debe ser inmediata y dirigida al sector privado. «Si uno ve a su perro que está envenenado tienen que llevarle a un veterinario. Es lo que la ley obliga y es lo que implica la responsabilidad de tener un animal,» afirmó, señalando que incluso la inacción de filmar la situación sin buscar ayuda profesional no resuelve la emergencia.
En casos de imposibilidad económica, sugirió recurrir a protectoras, pero enfatizó que la responsabilidad primaria es ineludible.
Respecto a la posible intencionalidad de los hechos denunciados, Dietz indicó que si bien Zoonosis puede recibir la información, la intervención legal corresponde a otras esferas.
Si existen sospechas fundadas de que un tercero está envenenando animales, «Tienen que hacer la denuncia en Fiscalía o en Policía con las supuestas pruebas que tienen y el cadáver del animal, si es que el animal está muerto,» precisó, ya que es la Fiscalía quien debe intervenir de oficio tras la comprobación de los hechos.
Además, recordó que la presencia de animales sueltos en la vía pública ya constituye una infracción a la normativa municipal.

