Dietz explicó que las garrapatas también se suben a las personas y pueden afectar a los gatos, especialmente si están estresados.
Advirtió además sobre la circulación de la llamada “enfermedad de la garrapata”, que se transmite entre perros por el parásito que inyecta el insecto.
“De cada tres animales que levantamos, dos están enfermos”, señaló, y destacó que la afección provoca un deterioro rápido, decaimiento y pérdida de peso.
Para prevenir, recomendó mantener a las mascotas protegidas con pastillas, pipetas o baños garrapaticidas, y aclaró que las pastillas masticables son hoy las más efectivas, con resultados de hasta tres meses.
Sin embargo, sostuvo que es clave alternar marcas para evitar resistencia.
También sugirió limpiar y fumigar los patios con productos de efecto residual y revisar a los animales luego de actividades al aire libre.
Si aparecen garrapatas grises —ya cargadas de sangre— es señal de que el producto dejó de funcionar y debe repetirse.

