Yuvone recordó que se hicieron dos dragados en Puerto Rawson.
El primero, que incluyó la voladura con explosivos de parte del lecho para remover la piedra toba, tuvo como deposición final donde actualmente está el muelle nuevo.
Y el restante dragado también sirvió para relleno, lo que favoreció la nivelación del predio del propio puerto.
El ingeniero recordó además que en la margen sur del río Chubut, donde se construyó por iniciativa privada una nueva línea de muelles, también el sedimento extraído sirvió de relleno.
El especialista recordó que es tan importante para una obra de esta envergadura el sacar el sedimento como el saber dónde se depositará, evitando que el refulado vaya al mismo lugar que se quiere limpiar porque de lo contrario es trabajo sin sentido.
Consideró que el color negro del refulado que se ve por estos días no es propio del sedimento natural y recordó que la actividad en el puerto en cantidad de embarcaciones y movimiento se multiplicó en los últimos años, por lo que no se puede tener en cuenta un estudio de impacto ambiental que tiene 20 años.

