Torres apuntó contra una corriente garantista que tuvo como uno de sus principales referentes al exjuez de la Corte Suprema Eugenio Raúl Zaffaroni, y cuestionó los criterios que, a su entender, priorizan las garantías de los delincuentes por encima de los derechos de las víctimas y de la seguridad de la sociedad.
El mandatario provincial también hizo hincapié en las demoras judiciales y en las decisiones que permiten que personas involucradas en hechos delictivos recuperen la libertad, y reclamó una Justicia que actúe con mayor firmeza y aplique criterios equitativos.
En ese sentido, insistió en que determinadas prácticas no deben naturalizarse y planteó la necesidad de avanzar hacia respuestas judiciales que brinden garantías a la ciudadanía y eviten la impunidad.
Por último, el mandatario provincial cuestionó decisiones judiciales que, según sostuvo, ponen en riesgo la seguridad y generan gastos innecesarios para el Estado. En ese marco, relató un episodio en el que debieron trasladar presencialmente a un detenido a una consulta psicológica, pese al riesgo de fuga que implicaba el procedimiento.
Torres explicó que, en el caso que mencionó, la Justicia había dispuesto que trasladaran al detenido a una consulta presencial con un psicólogo porque atravesaba un cuadro de depresión. Según relató, el procedimiento implicó gastos y riesgos para la custodia, y aseguró que todo estaba preparado para un intento de fuga a través de una ventana.
El gobernador cuestionó, además, que este tipo de situaciones queden reducidas a episodios anecdóticos sin consecuencias para quienes toman las decisiones.

