Lo llamativo es que, a quien agarraron con «las manos en la masa» es nada menos que a un sargento de la policía que fue sorprendido y detenido por sus propios compañeros.
Así lo destacó, en diálogo con Radio Chubut, el jefe de la policía de la provincia del Chubut, César Brant.
El comisario general describió que el procedimiento se realizó de manera casual, cuando un móvil que recorría la zona rural llegó hasta el puesto donde están bajo custodia autos secuestrados y, como no encontraron al sargento a cargo en el edificio, salieron a buscarlo a la parte posterior donde lo sorprendieron sacando la cubierta de una Renault kangoo.
Brant valoró el compromiso de los policías de actuar de inmediato frente a su propio compañero.
El destino que le queda por delante al sargento «poliladron» es el de la destitución, explicó Brant, quien reconoció que ese procedimiento será un largo camino a recorrer.

