El que fue prácticamente apagado es el que está ubicado hacia el oeste de la ruta provincial 8, con orientación a Gaiman.
El restante, ubicado entre las rutas provinciales 8, 4 y la nacional 3 sigue descontrolado, tomando la vegetación baja de los campos (en su mayoría abandonados) a los que cuesta acceder porque no hay caminos.
Pérez llevó tranquilidad a los vecinos de Puerto Madryn al asegurar que el fuego no está ni cerca de esa población y que, por la información con la que cuentan, no hay ningún bien público o privado que pueda ser alcanzado por las llamas que, por ahora, solo consumieron matorrales y pastos bajos.
Reconoció que la principal preocupación para los brigadistas está en la permanente rotación de la dirección del viento lo que hace que el sentido de las llamas varíe y se desplace de manera rápida.

