La iniciativa, impulsada conjuntamente con los responsables del proyecto Nativa de la estancia Las Tunas, busca brindar herramientas a los establecimientos rurales de la Patagonia para incorporar esta especie autóctona como una opción productiva complementaria frente a las dificultades que atraviesa la ganadería tradicional.
El titular de la estancia La Angostura, José Eceiza, destacó que el recurso ofrece una doble rentabilidad económica basada en la comercialización de fibra textil y carne magra. Eceiza resaltó la calidad de la lana de guanaco debido a su finura en micrones —lo que le otorga un mayor valor comercial en mercados de exportación como el europeo—, además de las posibilidades de manufactura local en el rubro textil y artesanal a través del hilado y la confección de prendas. Asimismo, explicó que el manejo mediante la domesticación y esquila en corrales adaptados permite un uso más eficiente del campo en convivencia con las producciones ovinas y bovinas tradicionales.
El desarrollo de la actividad cuenta con la regulación y el acompañamiento del Consejo Agrario Provincial y el municipio de Gobernador Gregores, organismos encargados de realizar los censos poblacionales en los cuadros, autorizar las cuotas de encierro según las épocas del año y emitir las guías de transporte correspondientes.
Los organizadores remarcaron que el esquema productivo favorece la dinamización de las economías regionales y la generación de puestos de trabajo, ya que permite la participación de pequeños productores en etapas específicas de la cadena, desde el arreo hasta la venta a frigoríficos o la agregación de valor artesanal.

