Al parecer en el trayecto el poblador se desorientó y volvió sobre sus pasos, donde fue rescatado por la policía de Santa Cruz, gracias a que había sido advertida por la gente de la estancia desde donde salió.
La información fue confirmada por el jefe de la comisaría de Río Mayo, Cristóbal Infante, pues el protagonista de la historia vive en esa localidad chubutense donde fue entregado por la policía de Santa Cruz.
El Comisario Inspector reveló que el hombre había caminado por lo menos 40 kilómetros con temperaturas de 23 grados bajo cero.
Cristóbal Infante indicó que cuando regresaban a su hogar, pretendieron pasar por el hospital para atender al peón secuestrado pero este se negó a la revisión por lo que directamente lo llevaron a su casa donde la recibió la esposa.
Según el diálogo que mantuvo el jefe policial con el poblador rural, este está acostumbrado a recorrer distancias de entre 80 y 100 kilómetros, por lo cual no le pareció extraño el intento.
Pretendía, según describió, llegar a su vivienda, tomar unas pertenencias y concurrir a otra estancia donde había encontrado un nuevo trabajo.
El comisario inspector Infante describió a Beleiro como un poblador de la zona, nacido justamente en Aldea Beleiro, sobre el extremo sudeste del Chubut.

