La coordinadora del área, Romina Sacco, explicó que actualmente trabajan con unas 80 beneficiarias dentro del programa Nutriendo Futuro, impulsado por la Fundación de Estudios Patagónicos junto al Banco Patagónico de Alimentos y supermercados La Anónima.
“El número de situaciones ha incrementado. También vemos más violencia entre adolescentes, problemáticas de salud mental y adicciones, que son temas que atraviesan a toda la sociedad”, señaló.
El programa brinda módulos alimentarios a mujeres víctimas de violencia de género y familiar que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Además, incluye capacitaciones obligatorias orientadas a la inserción laboral y la autonomía económica.
Sacco indicó que este año incorporaron nuevas herramientas de acompañamiento, entre ellas talleres de orientación vocacional y búsqueda laboral articulados con la Oficina de Empleo local.
La funcionaria consideró que la situación económica influye directamente en el aumento de los conflictos familiares. “Cuando las familias no llegan a fin de mes, las problemáticas se agravan y la violencia siempre va en escala”, sostuvo.
Además del acompañamiento alimentario, el área desarrolla espacios de contención y escucha como el taller “Caminar Juntas”, destinado a brindar herramientas para identificar situaciones de violencia y promover vínculos saludables.
“Muchas veces la violencia está naturalizada socialmente y es importante poder reconocer las señales de alerta. La violencia no es solo física; también existe la violencia psicológica y económica”, remarcó.
Desde el municipio recordaron que las mujeres que necesiten asesoramiento o acompañamiento pueden acercarse a la sede ubicada en Catamarca 230 de lunes a viernes de 8 a 14 horas o comunicarse al número de guardia permanente 280-509-4781.

