El último fue resultado de un evento que llevaron adelante desde el Sindicato Unido Portuarios Argentinos (SUPA), con el que dejaron inaugurado el salón de usos múltiples en la llamada «curva del Puerto», a metros de la escollera de abrigo y próxima al llamado «golfito».
«Dejaron botellas y basura de todo tipo que, tarde o temprano irán a parar al mar» describió Zucas quien pidió la rápida intervención para que el viento no se encargue de completar la tarea de esparcir los desechos.
De paso descargó sus críticas por la falta de empatía del sector pesquero con el medio ambiente, lo cual es fácilmente comprobable con recorrer un poco la línea de la costa donde se visualizan retazos de redes, cabos, sogas, guantes, botas y hasta cubiertas que las embarcaciones hacen colgar de la cubierta para amortiguar el golpe del casco de la embarcación contra el muelle.

