“Creo que hemos tocado fondo”, aseguró Abril en diálogo con Radio Chubut. Recordó que la provincia llegó a contar con entre 3.800 y 4.000 campos poblados y más de 6 millones de ovinos, mientras estimó que actualmente quedarían entre 600 y 700 establecimientos productivos y un stock cercano a los 2,5 millones de animales.
El productor describió además un fuerte avance de pumas y zorros colorados, sumado a la competencia del guanaco y la reciente preocupación por el jabalí. Aseguró que los campos abandonados favorecen el crecimiento de estas poblaciones y trasladan mayores costos a quienes continúan produciendo, que incluso deben reparar alambrados de establecimientos vecinos desocupados.
Abril advirtió que la continuidad de la actividad resulta fundamental para sostener el interior provincial. “Hay lugares donde no hay absolutamente nada y lo único que podemos hacer es la oveja o el chivo”, afirmó. Y alertó que, si continúa desapareciendo la producción ganadera, también estarán en riesgo pueblos y economías regionales cuya subsistencia depende directamente del campo.

