El episodio tuvo lugar en un campo donde se disparó el arma que portaba el policía Gabriel Eduardo Castro mientras se encontraba cazando guanacos junto con familiares de su pareja.
El hecho ocurrió en febrero de 2020.
Al policía le dictaminaron muerte cerebral y, tras una semana internado en el hospital de Trelew, falleció.
La abuela del fallecido, Ana María Ruiz, asegura que le adelantaron que van a cerrar la causa para que las hijas del muerto cobren una pensión.
Sin embargo para la mujer, querellante en la causa, no está claro que se haya tratado de un accidente como dicen quienes estaban con él.
Es más, la mujer reconoció que para ella se trató de un crimen porque las cosas no estaban bien entre quienes lo acompañaban y el fallecido.
Sospecha además que la correa que supuestamente se soltó y provocó el disparo tras caer y accionarse el arma, estaba cortada ex profeso según le dijeron los peritos.

