Sauter explicó que el centro atiende a 32 concurrentes y cuenta con más de 40 trabajadores, lo que hace indispensable el acceso permanente al agua para la higiene, la alimentación y el funcionamiento general. La continuidad del servicio se evaluará día a día, en función de la normalización del suministro.
En paralelo, la directora advirtió sobre la compleja situación económica que atraviesan las instituciones vinculadas a la discapacidad, a raíz de la falta de actualización de aranceles, demoras en los pagos de prestaciones y la ausencia de una aplicación efectiva de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
Ante este escenario, NICADPI lanzó una campaña de socios y colaboradores, con el objetivo de generar un ingreso mensual que permita sostener la institución. Las donaciones pueden realizarse a través de Mercado Pago, mediante suscripción mensual o aportes voluntarios, accediendo a los links disponibles en las redes sociales de la entidad.
“Necesitamos un ingreso sostenido para no estar permanentemente en una situación crítica. La comunidad siempre responde, pero hoy la necesidad es estructural”, señaló Sauter, quien también invitó a la sociedad a acompañar a las instituciones locales que trabajan con poblaciones vulnerables.

