Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo de Neuquén, contó en diálogo con Radio Chubut que el primer golpe fue en Piedra del Águila, camino a Bariloche, con una caída de granizo que acumuló cincuenta centímetros a lo largo de un kilómetro de ruta. Un día después el fenómeno se extendió a casi toda la provincia y pegó fuerte en Añielo y Rincón de los Sauces, en pleno Vaca Muerta, donde frenó obras viales en ejecución.
El caso más complicado fue el hospital de Rincón de los Sauces. Según explicó Ortiz Luna, los pacientes que se dializan habitualmente en la capital quedaron allí hasta que se repare la ruta, y el hospital se quedó sin insumos básicos y sin reactivos de laboratorio, que se reabastecieron por vuelo sanitario. No hubo víctimas fatales, y la funcionaria atribuyó eso a las evacuaciones preventivas, entre ellas la de embarazadas a término.
La estrategia provincial se apoya en tres ejes. El primero es alerta temprana y un centro de evacuados equipado en cada localidad, con relevamiento a cargo de las defensas civiles municipales. El segundo es el comando unificado, con equipos operativos locales más el avión sanitario y dos helicópteros.
El tercero es la disponibilidad de fondos, para lo que el gobernador dictó la emergencia meteorológica y así evitar demoras administrativas en contrataciones y equipamiento vial.
La funcionaria señaló que la provincia venía de sesenta años de sequía, con arroyos desaparecidos y ríos con caudal bajo, y que ahora el terreno saturado no absorbe el agua que cae. Eso reactivó cañadones secos desde hacía años, un problema serio porque en ese tiempo se instalaron poblaciones enteras sobre cauces naturales que parecían definitivamente secos.
La provincia atraviesa ahora una ventana de entre seis y siete días de mejor tiempo para reparar daños. Luna explicó que la dificultad del fenómeno es que combina lluvias persistentes con tormentas que descargan agua, granizo y actividad eléctrica en diez minutos, sin que los pronósticos puedan precisar dónde van a caer: las franjas de alerta abarcan miles de kilómetros cuadrados. Según le informaron, el impacto mayor se espera en diciembre.

