Quilodrán fue baleado el domingo y murió en el lugar mientras se desangraba por la aorta, ante la indiferencia de quien lo baleó.
Después de una extensa búsqueda, se dio con el cuerpo sin vida del poblador de Río Mayo quien estaba en el lugar por razones de trabajo.
Cuando la policía localizó el cuerpo, se presentó Llaipén quien de manera libre, voluntaria y espontánea le confirmó a la policía que él había disparado y entregó el rifle, calibre 22, con mira telescópica, según explicó la fiscal Andrea Vázquez, en diálogo con Radio Chubut.
Por ese hecho, Llaipén fue imputado por la figura de «homicidio agravado por la alevosía y el uso de arma de fuego» y en la audiencia de apertura de investigación se le dictaron 6 meses de prisión preventiva, detalló la integrante del ministerio público fiscal de Sarmiento.

