La especialista desmintió que las mamografías, las vacunas contra el COVID-19, el uso de desodorantes o los corpiños con aro provoquen cáncer de mama. También advirtió que tratamientos alternativos como la ivermectina o el veneno de abeja no sirven para prevenir ni tratar la enfermedad.
Manfredi señaló que la mamografía permite detectar tumores antes de que sean palpables y sostuvo que el miedo a recibir un diagnóstico puede llevar a muchas mujeres a postergar los controles. Por eso, insistió en la necesidad de acceder a información confiable y realizar los estudios correspondientes según la indicación médica.
Finalmente, explicó que el tratamiento depende de cada caso y puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia y hormonoterapia. Además, recordó que la detección temprana aumenta las posibilidades de curación y mejora la sobrevida de las pacientes.

