La dirigente aseguró que ambos espacios presentan importantes problemas de infraestructura y que la sede vecinal lleva entre cuatro y cinco años sin suministro de gas debido a pérdidas en las instalaciones.
Además, señaló que se habían presupuestado 8 millones de pesos para la vecinal y 18 millones para el edificio compartido por el CPS y el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), sin que se hayan concretado las reparaciones necesarias.
Díaz advirtió también sobre el riesgo de cierre del centro de salud debido al deterioro del cielorraso por problemas de humedad. “En cualquier momento van a cerrar el centro de salud y nos vamos a quedar sin centro de salud, sin centro de promoción social y sin vecinal”, expresó.
Finalmente, reclamó la presencia del intendente Gerardo Merino, a quien aseguró que vienen solicitando una reunión desde hace aproximadamente un año.

