Puntualmente se refirió al barrio «Costanera» que se comenzó a urbanizar sobre terrenos del INTA de manera precaria y sin servicios, con el agravante que ni siquiera se completaron las gestiones para que esas tierras, que fueron precariamente urbanizadas, pasen a la órbita municipal para que luego puedan ser regularizadas.
No dudó en calificar como «totalmente irresponsable» a esa política que promete erradicar si llega a la gobernación del Chubut con el impulso de un ambicioso plan de obras públicas, para lo cual exhibe las 506 obras que se ejecutaron en la municipalidad de Comodoro Rivadavia durante su gestión.
Calificó a Trelew como la ciudad que más le preocupa, sobre todo en materia de generación de empleo para lo cual es indispensable generar inversiones.
Valoró la potencialidad que tiene la meseta chubutense a la que prometió integrar a través de un plan energético.
Respecto al tema minero prometió que no avalará ningún proyecto que no tenga la aceptación social y sustentabilidad ambiental.
Describió al resultado de la gestión educativa como «catastrófica» porque hace 6 años que no se llega en Chubut al mínimo de días que debe tener un ciclo lectivo.
Respecto a la salud, prometió una tarea preventiva y en territorio, con médicos itinerantes que aseguren una cobertura de la población dispersa sobre todo en el área rural.

