Las pymes de Chubut atraviesan un escenario complejo marcado por la caída del consumo, la apertura de importaciones y las dificultades para competir en un contexto de innovación tecnológica. Así lo expresó el presidente de la Federación Empresaria del Chubut (FECh), Carlos Lorenzo, quien aseguró que el sector «aguanta» pese al congelamiento de la actividad económica y remarcó que muchas empresas deberán reconvertirse para poder mantenerse en pie.
En ese marco, destacó que la entidad impulsó una capacitación provincial que reunió a más de 500 participantes con el objetivo de preparar a comerciantes, emprendedores e industriales para incorporar nuevas herramientas y afrontar los cambios del mercado. Además, reveló que junto al Ministerio de Educación de Chubut se puso en marcha un programa para formar 3.000 personas por año en oficios vinculados al desarrollo industrial, aunque advirtió que la continuidad del proyecto quedó condicionada por la demora en el envío de fondos nacionales comprometidos para financiar los insumos.
Lorenzo explicó que la iniciativa busca preparar mano de obra para las oportunidades que podrían generar proyectos como Vaca Muerta Sur, los data centers y las inversiones asociadas al RIGI, evitando que vuelva a repetirse la falta de personal calificado que, según señaló, ya ocurrió en otras regiones del país. «No queremos que las empresas locales queden afuera de esas oportunidades», afirmó.
Por otra parte, el dirigente también manifestó su preocupación por el creciente endeudamiento de las pymes, al sostener que muchas compañías recurrieron al crédito para sostenerse durante los últimos meses y hoy enfrentan serias dificultades para afrontar esos compromisos. Si bien consideró necesario que la Argentina se inserte en el mundo y mejore su competitividad, insistió en que ese proceso debe realizarse de manera gradual para evitar que las pequeñas y medianas empresas queden en desventaja frente a la competencia externa.

