Unas 35 clínicas de La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut llevaron adelante este lunes una suspensión de prestaciones a afiliados de PAMI. Jorge Pes explicó que durante las 24 horas se mantuvo únicamente la atención de pacientes internados y urgencias impostergables, mientras fueron suspendidos consultorios, estudios y cirugías programadas.
El director de la Clínica San Miguel señaló que los aranceles recibieron apenas un 6% de incremento desde diciembre, actualización que además será percibida recién en octubre. Según sostuvo, el atraso frente a los costos supera el 80% y afecta especialmente a prestaciones que incluyen medicamentos, descartables y honorarios profesionales.
Pes advirtió además que las clínicas vienen restringiendo desde hace más de un mes la atención de guardia para afiliados de PAMI y cuestionó el sistema de cupos para estudios ambulatorios. “Entre el día 12 y el 14 ya no podemos hacer la mayoría de los estudios”, explicó sobre ecografías, tomografías y ecocardiografías, entre otras prácticas.
La situación alcanza a alrededor de 70.000 afiliados de PAMI en Chubut. Pes alertó que una eventual interrupción más amplia de las prestaciones privadas trasladaría esa demanda al sistema público y podría provocar su saturación: “Si la parte privada deja de atender a un grupo tan importante de pacientes, el sistema público colapsa”.

