Eduardo Pérez, subsecretario de Protección Civil de la provincia, informó que las lluvias pegaron con más intensidad en la zona de Paso del Sapo y Gorro Frigio, donde las rutas 4, 12 y 13 están intransitables. En la costa el tránsito está cerrado hacia Península Valdés, Punta Tombo y Punta Loma, con la calzada cubierta de barro y agua.
Hay pobladores aislados por los cortes y Protección Civil está haciendo el relevamiento para saber cuántos y dónde. Pérez indicó que el trabajo se hace con personal de la comuna de Paso del Sapo, la delegación de Golondrinas y la dirección de Esquel. Por ahora no hubo que asistir a nadie ni lamentar daños más allá de la intransitabilidad.
En el terreno hay cuatro camionetas del Ministerio de Seguridad recorriendo la zona y acompañando a las cuadrillas de Vialidad Provincial, que ya tiene máquinas y personal en el lugar. Según explicó Pérez, reabrir va a llevar tiempo porque primero hay que dejar que los caminos se oreen para que la maquinaria pueda entrar a trabajar.
No hay registro de milímetros caídos. Pérez explicó que son tormentas muy localizadas, como la de anoche en Gastre, y que la meseta viene pasada por agua desde los primeros días de octubre, así que cualquier precipitación nueva vuelve a cortar. En Comodoro Rivadavia la alerta amarilla no tuvo repercusión y en el valle no se juntaron más de tres o cuatro milímetros en toda la noche.
Eduardo Pérez, subsecretario de Protección Civil de la provincia, informó que las lluvias pegaron con más intensidad en la zona de Paso del Sapo y Gorro Frigio, donde las rutas 4, 12 y 13 están intransitables. En la costa el tránsito está cerrado hacia Península Valdés, Punta Tombo y Punta Loma, con la calzada cubierta de barro y agua.
Hay pobladores aislados por los cortes y Protección Civil está haciendo el relevamiento para saber cuántos y dónde. Pérez indicó que el trabajo se hace con personal de la comuna de Paso del Sapo, la delegación de Golondrinas y la dirección de Esquel. Por ahora no hubo que asistir a nadie ni lamentar daños más allá de la intransitabilidad.
En el terreno hay cuatro camionetas del Ministerio de Seguridad recorriendo la zona y acompañando a las cuadrillas de Vialidad Provincial, que ya tiene máquinas y personal en el lugar. Según explicó Pérez, reabrir va a llevar tiempo porque primero hay que dejar que los caminos se oreen para que la maquinaria pueda entrar a trabajar. No hay registro de milímetros caídos. Pérez explicó que son tormentas muy localizadas, como la de anoche en Gastre, y que la meseta viene pasada por agua desde los primeros días de octubre, así que cualquier precipitación nueva vuelve a cortar. En Comodoro Rivadavia la alerta amarilla no tuvo repercusión y en el valle no se juntaron más de tres o cuatro milímetros en toda la noche.

