Lo advirtió, en diálogo con Radio Chubut, el abogado Eduardo Hualpa, quien se encuentra en los Estados Unidos como parte de la comitiva que asistió a los familiares de las víctimas de la llamada Masacre de Trelew en la que se sentó en el banquillo de los acusados al ex teniente de la armada Roberto Guillermo Bravo.
Hualpa aclaró que la causa que se realizó la semana pasada por la que se condenó al ex marino, quien tiene ciudadanía norteamericana, no tiene que ver con el pedido de extradición que transita en paralelo.
Pero puede operar en favor porque de todo lo que se lo acusó al ex marino quedó acreditado en el juicio civil.
Durante el debate y ante los jurados, Bravo admitió que disparó a todo lo que se movía para evitar un intento de fuga de los 19 detenidos en las celdas de la base, aunque evidentemente esa coartada no fue tenida en cuenta por el jurado que lo halló culpable.
Sin embargo, el juicio que implica una condena a Bravo a pagar más de 25 millones de dólares, tiene instancias recursivas, aunque «no tantas como la Argentina» aclaró el abogado.
Hualpa admitió que es necesario dar vuelta la página siempre por la vía de la justicia, y se lamentó porque la palabra «Masacre» está vinculada al nombre de la ciudad y él considera que Trelew debe ser tenida como la ciudad desde donde se procuró justicia.
Sobre los cuestionamientos que recibe por su trabajo de abogado, Eduardo Hualpa aclaró que «no soy defensor de terroristas, soy defensor de causas justas».

