Según la denuncia que tomó la Fiscalía como propia, el ex policía le pedía 60.000 dólares a cambio de evitar que se difundan denuncias que complicarían su imagen, en las que Domecq aparecía como cómplice del delito de “intimidación”.
Báez descartó esa figura, pues sostuvo que de ninguna manera su involucramiento en el caso puede ser considerado como “coautor” y, cuanto mucho, como “un simple mensajero”.
También indicó que el denunciante, Gustavo Sastre, tardó un año en hacer la presentación judicial, por supuestos hechos que se produjeron de manera espaciada, por lo que no encuentra sustento en la figura extorsiva planteada.
A partir de ello, deduce que la denuncia presentada por el jefe comunal tiene otra motivación y afirmó que “cuando la política mete la cola en la Justicia, nada bueno puede salir”.

