El pleito se inició con el reclamo de un vecino por un terreno que se inunda, razón por la cual culpó a la Municipalidad.
Para el intendente, la exigencia de Saturio Pedraza no tiene ni pies ni cabeza, toda vez que él recibió el terreno con la condición que lo nivelara, cosa que hizo en parte para la vivienda que habita pero no para el restante espacio que, efectivamente, se inunda por una cuestión de pendientes.
En la decisión judicial de ordenar el adoquinado de 3 cuadras, aparece la figura del perito que claramente está en favor de Pedraza porque de lo contrario sería imposible que la magistrada dictaminara como lo hizo.
«Son del mismo partido político y se conocen desde hace mucho tiempo», explicó Molina, quien adelantó que ellos solicitarán la nulidad de la sentencia en primera instancia.
Molina recordó que de verse obligado a cumplir con la sentencia en primera instancia directamente «se llevan a la municipalidad puesta», pues se tragaría varias masas salariales.

