Así lo contó Gonzalo Herrera, licenciado en ciencias biológicas quien indicó que la primera hipótesis es que por la falta de comida, los ejemplares hayan dejado el lugar.
El licenciado agregó que se hicieron tomas de agua para establecer las condiciones del espejo de agua donde se detectaron cambios en las especies de fitoplancton y escasez de zooplancton que modificaron el escenario.
Por último, Herrera señaló que “evidentemente hubo alguna cuestión particular que afectó el cuerpo de agua”.
Es decir que algún derrame, intencional o no, pudo haber sido el desencadenante de esta situación.

