Iturrioz describió el sistema como una vigilancia constante sobre los lugares donde se concentra la comisión de ilícitos según las estadísticas, con una o dos cámaras por cuadra en esos puntos. Aclaró que la contabilidad no se lleva por cámaras sino por puntos, que pueden ser simples, dobles, triples o cuádruples y sumar un domo.
Adelantó que el sistema va a trabajar en conjunto con el 911 integral, que según dijo se pondrá en marcha en poco tiempo.
El planteo de fondo del ministro es que la herramienta no alcanza sin una respuesta judicial. Iturrioz dijo que el delincuente recibe el mensaje de que delinquir no tiene costo, y que por eso vuelve a salir a la calle al día siguiente de ser atrapado.
El caso que puso como ejemplo es el de un detenido al que se le recuperaron las cosas sustraídas y que acumulaba diez causas como imputado, sin ninguna condena, con dos más en trámite. Iturrioz sostuvo que correspondía mantenerlo detenido por reiterancia, la figura que incorporó la reforma del Código Procesal, y que no se aplicó. Por esa reforma, dijo, trabajaron casi seis meses con los legisladores.
El funcionario provincial invocó la doctrina del acatamiento, según la cual un tribunal inferior debe seguir el criterio que fija el Superior Tribunal de Justicia o fundar por qué se aparta, y sostuvo que el Superior ya fijó postura contra el uso excesivo de las salidas alternativas como la conciliación y la suspensión de juicio a prueba.
Aclaró que nadie puede ser sancionado por interpretar la ley de una manera, pero sí por no respetar una doctrina judicial estable, y que de eso debe ocuparse el Consejo de la Magistratura.

