El guía de turismo e integrante del Club de Observadores de Aves (COA) de la Comarca Los Alerces, Damián Palavecino, explicó que el daño fue especialmente grave porque ocurrió en plena temporada de reproducción de muchas especies.
Según indicó, aunque las aves adultas pueden desplazarse y escapar del fuego, el mayor impacto se da en los nidos, pichones y hábitats naturales que fueron arrasados por las llamas. Entre las especies afectadas mencionó al fío fío silbón, un pequeño ave migratoria que llega cada primavera al bosque para reproducirse, además de otras especies emblemáticas del ecosistema como el carpintero gigante, el chucao o el churrín andino. “Detrás del bosque quemado que vemos desde la ruta hay toda una biodiversidad que también se pierde”, advirtió.
Palavecino señaló que desde el voluntariado del COA y la organización Aves Argentinas realizan tareas de monitoreo y registro de especies como parte de la llamada ciencia ciudadana, aportando datos para investigaciones científicas. Aunque el bosque comenzará un proceso natural de regeneración, explicó que la recuperación puede llevar generaciones y que además enfrenta la competencia de especies exóticas invasoras como la rosa mosqueta o la zarzamora, que avanzan rápidamente sobre las zonas afectadas por el fuego.

