Ricardo Sepúlveda, segundo jefe de Bomberos Voluntarios de Rawson, explicó que el fuego se inició en una habitación utilizada como depósito y rápidamente se propagó al resto de la vivienda, favorecido por la acumulación de materiales combustibles.
Al momento del siniestro, los propietarios se encontraban durmiendo y lograron salir por sus propios medios al advertir las llamas. Sin embargo, un perro que permanecía en el interior murió.
Sepúlveda detalló que, debido a las elevadas temperaturas y la concentración de humo, fue necesario levantar gran parte del techo para ventilar la vivienda y facilitar las tareas de extinción.
El jefe bomberil advirtió que la estructura presenta daños severos y posibilidad de derrumbe, por lo que recomendó extremar las precauciones.

