Entre las pruebas que brindó, Iturrioz recordó en diálogo con Radio Chubut que el funcionario judicial alquiló una vivienda de su suegra para el funcionamiento del laboratorio regional de investigación forense, lo que resulta una clara falta ética.
Además deslizó sus sospechas por el ataque que le dispensó a la fiscal que investigó el caso del incendio de la vivienda de Porras Hernández en Rada Tilly, atento a que la investigación condujo a que el fuego no había tenido que ver con un incendio intencional o culpa de la cooperativa sino por el desperfecto de una heladera.
Según se desprende de la explicación, el procurador adjunto pretendía que la investigación culpe a la cooperativa del desperfecto como para tener un ámbito de reparación económica y por esa razón cargó contra la fiscal con términos descalificantes a pesar del impecable trabajo que realizó.
A estos dos hechos sumó un tercero vinculado con los «términos aberrantes» que utilizó Porras Hernández para referirse a los lugares de detención en el sur provincial contra las personas privadas de su libertad, culpando al gobierno de responsabilidades propias.

