“Vinieron desde chicos que hacían changas y querían algo estable, muchas mujeres y hasta algún ex carnicero”, repasó Angelo Casas, el socio gerente del emprendimiento.
Casas recordó que ellos hicieron una convocatoria para tomar a 100 y se anotaron 3.600, de los cuales se les tomó entrevistas a 327, que son los que hicieron una fila de 2 cuadras para poder ingresar.
Durante toda la semana pasada se trabajó, tras recibir la primera descarga de mercadería, y se apretaban hoy para seguir porque ayer también recibieron otro embarque.
El empresario agradeció a todos los que colaboraron para allanarles el camino y comenzar a producir en una época que exige audacia para encarar nuevos proyectos que sostengan puestos de trabajo.

