El dato lo reveló el intendente de la localidad, Darío James.
El mandatario municipal aseguró que a fines de 2019 cuando asumieron había una gran cantidad de planes y becas sin una función específica.
Marcó al respecto que una importante cantidad de gente quedó afuera tras el reepadronamiento y tampoco hubo incorporaciones con la gente que se fue jubilando.
James admitió que esta situación permitió equilibrar las arcas municipales y redistribuir las diferentes tareas en la ciudad.
“Cuando llegamos teníamos mucha gente de más, con 150 personas precarizadas, agrupaciones sociales como Barrios de Pie que no eran de Gaiman y lo fuimos sacando porque no estaban cumpliendo con un trabajo”, manifestó.
Aclaró que este reacomodamiento del estado municipal no le trajo problemas con los sindicatos, ya que se lograron importantes mejoras, con aumentos del 150% durante la gestión, recategorizaciones y mejoras en los ítems por título secundario y universitario.
Por último, sobre las becas afirmó que “tratamos de eliminarlas y transformarlas en el régimen de monotributo”.
Explicó que entre las tareas aparece el mantenimiento de los espacios verdes, la potabilización y distribución de agua y trabajos con la obra pública.

