El dirigente gremial describió que en la última paritaria convencional ocurrió «algo insólito» cuando concurrieron a dialogar con las autoridades en el ministerio de salud.
Allí fueron recibidos con carteles agraviantes y actitudes hostiles por parte de empleados que se identifican como «autoconvocados» que protestan por el descuento del 2%.
Sepúlveda consideró que la encerrona la prepararon los propios funcionarios del ministerio de salud para exponerlos, porque fue la secretaria de gabinete quien les abrió las puertas del salón donde estuvieron una hora a merced de los insultos, donde no faltó un director que los invitó a pelear.
Cuando se le recordó que esta misma metodología solían utilizar ellos también como forma de presión, Sepúlveda aclaró que «no estoy mariconeando» y aseguró que se enfrentará con los reclamos como siempre lo ha hecho, es decir con la frente en alto y dando la cara.
Más allá del episodio, Sepúlveda se manifestó molesto porque las autoridades del ministerio utilizaron ese clima para declarar unilateralmente como levantada la paritaria convencional, después de una hora de espera.
También aprovechó para indicar que aceptan el aumento que firmó el gobernador Mariano Arcioni con otros gremios, correspondiente al 35%, aunque lo consideró insuficiente.En el ministerio de salud les hicieron una encerrona a los dirigentes del SISAP.
Lo denunció, en diálogo con Radio Chubut, el secretario del Sindicato de la Salud Pública, Carlos Sepúlveda.
El dirigente gremial describió que en la última paritaria convencional ocurrió «algo insólito» cuando concurrieron a dialogar con las autoridades en el ministerio de salud.
Allí fueron recibidos con carteles agraviantes y actitudes hostiles por parte de empleados que se identifican como «autoconvocados» que protestan por el descuento del 2%.
Sepúlveda consideró que la encerrona la prepararon los propios funcionarios del ministerio de salud para exponerlos, porque fue la secretaria de gabinete quien les abrió las puertas del salón donde estuvieron una hora a merced de los insultos, donde no faltó un director que los invitó a pelear.
Cuando se le recordó que esta misma metodología solían utilizar ellos también como forma de presión, Sepúlveda aclaró que «no estoy mariconeando» y aseguró que se enfrentará con los reclamos como siempre lo ha hecho, es decir con la frente en alto y dando la cara.
Más allá del episodio, Sepúlveda se manifestó molesto porque las autoridades del ministerio utilizaron ese clima para declarar unilateralmente como levantada la paritaria convencional, después de una hora de espera.
También aprovechó para indicar que aceptan el aumento que firmó el gobernador Mariano Arcioni con otros gremios, correspondiente al 35%, aunque lo consideró insuficiente.

