Indicó que las tareas de combate se encuentran seriamente complicadas por las condiciones climáticas: el aire está completamente cubierto de humo, lo que impide el uso de aviones y helicópteros tanto para trasladar brigadistas como para realizar descargas de agua.
Ante esa limitación, precisó que el equipo trabaja desde un único campamento y evalúan reorganizar la estrategia, pasando del combate directo al combate indirecto, con la apertura de fajas de control a distancia del borde del incendio.
Nievas destacó que la zona presenta pendientes muy pronunciadas y barrancos, lo que aumenta el riesgo para los combatientes.
El fuego se encuentra a 3 o 4 kilómetros de los pobladores más cercanos, un área que ya ha sufrido incendios en 1995, 2000 y 2015.

