Garitano aclaró que la ordenanza vigente no prohíbe las aplicaciones en sí, sino su utilización por parte de vehículos no habilitados para el transporte público de pasajeros. En ese sentido, sostuvo que taxis, remises y vehículos turísticos podrían operar con plataformas como Uber o Cabify, aunque muchos no lo hacen por acuerdos internos dentro del propio sistema de transporte.
El dirigente señaló que una de las propuestas busca que los vehículos habilitados incorporen obligatoriamente aplicaciones móviles, manteniendo la tarifa regulada por reloj y, al mismo tiempo, ofreciendo la posibilidad de viajes contratados mediante plataformas digitales. También advirtió que las tarifas promocionales de estas aplicaciones suelen ser temporales y que, una vez reducida la competencia, terminan equiparándose o incluso superando los valores de taxis y remises. Por último, Garitano indicó que el debate suma un nuevo elemento con la reforma laboral nacional, que incorpora un capítulo sobre el trabajo en plataformas digitales.
Según explicó, ese marco legal podría ser utilizado por los conductores que impulsan Uber para presentar un recurso judicial, lo que obligará a analizar cualquier futura ordenanza municipal en consonancia con la legislación nacional y con los antecedentes existentes en otras ciudades del país.

