Así lo aseguró el funcionario y miembro del Clúster Bovino del Valle, Pedro Sánchez.
El jefe de área de Economía de la Subsecretaría de Ganadería de la provincia mencionó que dentro de un corte de $ 1.800 en góndola, $ 600 forman parte de la presión tributaria.
Explicó que “el precio de la carne, desde que sale al campo al plato tiene IVA, Ganancias, tasas municipales, provinciales, documentos de tránsito, que van encareciendo el valor”.
Detalló que a ese 30% de impuestos, debe sumársele un 24% que es de la cría, un 25% del engorde de feedlot, un 8% del frigorífico y la faena y un 10% u 11% en la carnicería.
El secretario del Clúster Bovino mencionó que si bien el 55% del consumo de carne en la provincia viene del Valle, la carne extraprovincial tiene un costo de flete con una incidencia de casi 20% en el precio final.
También se refirió a la caída del consumo per capital en el país, que lo atribuyó a la elevada inflación y también al cambio de patrón de consumo de los argentinos en los últimos años.
Precisó que en Argentina el consumo por habitante cayó al nivel más bajo en 100 años y está en torno a los 48 kilos anuales. Aunque en el mundo el promedio es mucho más bajo, cerca de los 11 kilos.

