Martínez recordó que se trata de un enclave que permitirá la reparación de embarcaciones de hasta cinco buques en simultáneo, lo que implica la reactivación de la industria naval y una fuerte demanda de mano de obra.
La dirigente consideró que ésta será una gran oportunidad para discutir si no es conveniente ofrecer el servicio a la flota que opera más allá de la milla 201, aunque sea aceptar una irregularidad, porque de otra forma los buques extranjeros que allí operan llevan las embarcaciones a astilleros de Uruguay.
De paso, pidió que haya políticas de promoción industrial para el sector naval, hoy severamente afectado por las cargas impositivas, en comparación con otros países que ofrecen este servicio, como Paraguay.

